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Libro esencial de nuestro amigo Ramón Peralta: «Comunidad Iberoamericana. Una comunidad de naciones»

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Hablando de cosas fundamentales.

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El profesor Barraycoa, presidente de esta asociadión hace una magnífica interpretación de motivaciones profundas la Guerra de Ucrania

Guerra en Ucrania (III): los “straussianos” o los arquitectos de las guerras de Estados Unidos

sinnombre / hace 6 horas

¿Quiénes son los “Straussianos”? ¿Qué relación guardan con la actual guerra en Ucrania? Nos vamos a referir a una serie de doctrinarios y políticos que han guiado desde hace décadas la política exterior norteamericana tanto en temas económicos y militares. Muchos de ellos, directa o indirectamente, han sido discípulos del filósofo alemán Leo Strauss (1899-1973) y se les conoce en algunos ambientes como “la secta de los straussianos”[1]. Ante el ascenso del nazismo, Strauss recaló en la Universidad de Chicago donde impartió filosofía. Todos sus primeros discípulos, que configuraron un círculo casi secreto, eran de ascendencia judía. Strauss los reunía y transmitía oralmente su pensamiento más críptico y esotérico. De esas lecciones privadas o tertulias no nos han llegado escritos, pues eran orales, sino sólo referencias indirectas. El hilo conductor de la “enseñanza secreta” de Strauss era que, para evitar otro holocausto, debían configurar una fuerte dictadura que defendiera a los judíos. Defendía igualmente que las democracias liberales aisladas no podían sobrevivir solas y que debían cohesionarse las sociedades frente a un “enemigo” hostil.

Strauss creía que las obras de los antiguos filósofos contenían, deliberadamente, conceptos “esotéricos” cuya verdad puede ser comprendida solo por unos pocos y que serían malinterpretados por las masas a las que se les había de adoctrinar con conocimientos “exotéricos”. Se sabe que el propio profesor denominaba a sus alumnos escogidos los “hoplitas”[2]. El maestro les había inculcado la idea de utilizar la llamada “noble mentira” (era moralmente ético mentir para preservar un fin noble)[3], algo que rápidamente aprenderían sus discípulos para aplicarlos a sus actividades políticas. Estos no renunciaron a la acción y él les enviaba a revolucionar las clases de profesores oponentes. Strauss defendía que se debía luchar siempre y esta agitación en las aulas, se podía aplicar a la geopolítica. Por eso defendía que un Estado (como Estados Unidos) que quisiera sobrevivir, debería estar en guerra siempre. Para el filósofo esto proporcionaba una ética espartana, pues la paz siempre llevaba a la decadencia. Los straussianos, por tanto, creen en la “guerra perpetua” pregonada por su maestro y no en la “paz perpetua” que pregonaba Kant.  

Leo Strauss

El platonismo y una falsa idea de derecho natural, dominan todo el pensamiento de Leo Strauss. Este siempre defendió la existencia de una elite que debía ser compatible con las estructuras formales democráticas. Consecuentemente, concienciaba a sus discípulos en la idea de que en las sociedades algunos están destinados a dirigir y otros a ser conducidos. ¿Quiénes debían pues gobernar? Los que toman conciencia de que no hay moralidad fuera de ellos y que sólo existe un “derecho natural”: el derecho del superior a dominar al inferior. No obstante, defendía que la ley moral, no siendo un fin en sí misma y más bien un artificio, era necesaria para mantener el orden y cohesión interna de las sociedades. Y que una de los medios más eficaces en que estos principios morales se podían difundir, era a través de la religión. Mientras Marx consideraba la religió el “opio del pueblo”, Strauss la denominaba el “fraude santo”. La religión se convertía en uno de los instrumentos más eficaces para la acción política, vendría a ser como el “pegamento que une las sociedades”. Esto sí, la religión era sólo necesaria para las masas, pues los gobernantes no la necesitan. Todo este revolutum de ideas, acabaría influyendo en la política exterior americana de las últimas décadas.

Los primeros “straussianos”

Quizá Strauss no hubiera trascendido mucho más allá que otros pensadores de su época sino fuera por la fuerza e influencia política que fueron adquiriendo sus discípulos[4]. Estos se fueron filtrando en la administración norteamericana a altísimos niveles y pertenecen actualmente a los más influyentes thinks tanks de Estados Unidos. Toda la arquitectónica de las guerras protagonizadas -directa o indirectamente- por Estados Unidos desde la caída de la URSS, ha sido legitimada por las tesis de los “straussianos” y su capacidad de control ideológico en las administraciones norteamericanasm, fueran republicanas o demócratas.

Al fallecer Leo Strauss en 1973, sus discípulos se mantuvieron agrupados y se vincularon a la política a través del senador demócrata Henry “Scoop” Jackson. Destacaron entre ellos Elliott Abrams, Richard PerlePaul Wolfowitz[5]. A ellos se unieron un grupo de periodistas trotskistas judíos del City College of New Yorkque‎editaban la revista Commentary (conservative Jewish thought & opinión)[6]. Estos últimos eran conocidos como “los intelectuales neoyorquinos”. ‎Debido a su incardinación ideológica en el trotskismo y su odio a la URSS stalinista, se vincularon a la política a través de la RAND Corporation[7]. El acto fundacional de este grupo fue la redacción y posterior aprobación de la enmienda ‎‎”Enmienda Jackson-Vanik” (1974) que obligaría la Unión Soviética a autorizar la emigración de su ‎población judía hacia Israel bajo amenaza de sanciones económicas. 

Paul Wolfowitz, el straussiano por excelencia

Un todavía muy joven Paul Wolfowitz (al que posteriormente llamarían Wolfowitz de Arabia, dada su obsesión por derrocar al régimen de Saddam Hussein), se formó con Leo Strauss y con su colaborador Albert Wohlstetter (un hombre del Estado profundo de los Estados Unidos en la Guerra Fría). Dicen que el verdadero mentor de Wolfowitz fue Albert Wohlstetter(1913-1997), el defensor de una política nuclear firme contra la URSS y quien en aquellos años enseñaba en el Departamento de Ciencia Política de Chicago. Gracias a este contacto, Paul Wolfowitz y Richard Perle (otro de los futuros arquitectos de la futura guerra de Irak)[8], en el verano de 1969, empezaron a colaborar con el Committee to Maintain a Prudent Defense Policy (CMPDP – Comité para el Mantenimiento de una Política Defensiva Prudente), un organismo creado por el secretario de Estado Dean Acheson durante la Guerra Fría para elaborar estrategias frente a la URSS. 

Según Francis Fukuyama-neocon y discípulo indirecto de los Straussianos-: “Wolfowitz hizo la síntesis entre Strauss y Wohlstetter”, eran el filósofo y el estratega; los dos maestros de los neoconservadores. Como reseñaremos más abajo, estos trostkistas colaboradores del partido demócrata, se fueron convirtiendo al republicanismo y se transformaron en la base ideológica de los “neocons”. Wolfowitz, durante su cargo de vicesecretario de defensa con George W. Bush fue el creador de conceptos como “guerra preventiva”o el “eje del mal”,que tanto han prosperado. 

La formación “straussiana” de los “neocons”

Ya en 1976, Wolfowitz creó el Team B (Equipo B), a las órdenes del presidente republicano Gerald Ford, para analizar el peligro que suponía la URSS para el mundo occidental. La conclusión del estudio era que no bastaba con aislarla, sino acabar con ella. Después, los straussianos y los intelectuales neoyorkinos -todos de origen judío y bolcheviques, como ya hemos dicho- se pusieron paradójicamente al servicio de Ronald Reagan y los republicanos. Fue entonces cuando empezaron a denominarse “neoconservadores”. Fueron los artífices de grupos de trabajo y think tanks como el National Endowment ‎for Democracy (NED – Fondo Nacional para la Democracia) y el US Institute of Peace (USIP). Este último involucrado en la revolución de Tianamen y las llamadas revoluciones de colores: Protestas de octubre de 2000 en Yugoslavia que levaron al derrocamiento de Miloševich; Revolución de las Rosas que provocó la caída deEduard Shevardnadze (pro-ruso) en Georgia en 2003 y acabó en la guerra ruso-georgiana de 2008; Revolución Naranja que provocó la huida del candidato Víktor Yúshchenko (pro-ruso) en Ucrania en 2004; Revolución de los Tulipanes que provocó salida del Gobierno de Askar Akáyev (pro-ruso) en Kirguistán en 2005; Revolución Blanca que intentó, sin conseguirlo, derrocar a Alexander Lukashenko (pro-ruso) en Bielorrusia; o las manifestaciones en Moldavia contra el gobierno del Partido Comunista (pro-ruso) en 2009.

Más inquietante es un documento que elaboró Paul Wolfowitz, en 1992, tras la caída de la URSS en el que se especificaba que Estados Unidos debía mantener la hegemonía mundial evitando la emergencia de nuevas potencias e incluso imponiéndose a Europa[9]. Gary Schmitt, Abram Shulsky y Paul Wolfowitz, gracias al Consortium for the Study of Intelligence’s Working Group on Intelligence Reform (Grupo de Trabajo sobre la Reforma de la Inteligencia) fueron empapando de sus ideas a las agencias de inteligencia estadounidenses. Expandieron la tesis de que los demás gobiernos democráticos del mundo no tenían la visión global que tenía Norteamérica. Por eso, el imperio americano debía adoptar decisiones unilaterales para dirigir el mundo[10]. Ese año llegaba al poder de Bill Clinton, y ello relegó a los neocons a los poderosos think tanks desde donde refinaron sus teorías. 

En 1992, William Kristol[11](hijo del famoso neocon, judío y extrotskista, Irving Kristol[12]) y Robert ‎Kagan (que fuera posteriormente asesor de George W. Buschy autor de un interesante libro contra Europa Poder y debilidad. Europa y Estados Unidos) y casado con Victoria Nuland[13] (portavoz del Departamento de estado con Obama), publicaron un significativo artículo en la revista Foreign Affairsdonde se defendía “la hegemonía benevolente de Estados Unidos” ‎‎(benevolent global hegemony)[14]. Al año siguiente ‎fundaron el Projet for a New American ‎Century(PNAC – Proyecto para el Nuevo Siglo Estadounidense) en las instalaciones del American Enterprise Institute, un potentísimo think tank conservador financiado principalmente por la petrolera Exxon Mobil. En el PNAC se agruparon neocons como Gary Schmitt,Abram Shulsky y ‎Paul Wolfowitzy los admiradores de Leo ‎Strauss no judíos, como el protestante Francis Fukuyama (otro de los influyentes neocons). ‎También entre sus integrantes figuraron miembros del gabinete de George W. Bush: el vicepresidente Dick Cheney y el secretario (ministro) de Defensa, Donald Rumsfeld, que jugarían un papel fundamental en la Guerra contra Irak.

En 1994, Richard Perle se movía entre la política de alto nivel convertido y el tráfico de armas. De golpe, aparece en Bosnia-Herzegovina como ‎consejero del presidente bosnio y Alija Izetbegovic. Es precisamente Richard Perle quien ‎trae de Afganistán a Osama ben Laden con su Legión Árabe, antecesora de Al-Qaeda. Perle será ‎incluso miembro de la delegación bosnia que firma en París los Acuerdos de Dayton.‎ Los “straussianos” usaron (y usan) a los islamistas para debilitar a los aliados de Rusia, como en ese momento a Serbia. Pero también cooperan con los israelíes para apoyarles en sus planes de “completar” el Estado de Israel sin población palestina. Gobernando Israel Benyamin Netanyahu, en 1996, miembros del PNAC –como Richard Perle, Douglas Feith y David Wurmser– ‎redactan a instancias de Netanyahu un estudio[15]desde el Institute for Advanced Strategic and Political Studies (IASPS). Es un informe firmemente sionista, en el que se aconseja la eliminación de Yasser Arafat, la anexión de los territorios palestinos, ‎iniciar una guerra contra Irak y deportar masivamente a los palestinos a territorio irakí. Este informe está claramente en la línea del pensamiento de Leo Strauss y su colega Zeev ‎Jabotinsky, el que fuera fundador del “sionismo revisionista”. Esta es la corriente que pretende que el Estado de Israel se componga sólo de judíos, anexionar Jordania y que la población palestina sea masivamente trasladada a países con estados fallidos como Irak.

Geroge W. Busch y Donald Rumsfeld

Lo que era teoría, con la caída de las Torres Gemelas, se pudo convertir en una realidad. A Wolfowitz se le atribuye la paternidad de la famosa “Tormenta del ‎Desierto”. Los neoconservadores, desde la Office of Special ‎Plans (Oficina de Planes Especiales) elaboraron argumentos para la invasión, como el de las armas de destrucción masiva. No hacían nada más que aplicar la estrategia de las “nobles mentiras”que les había inculcado Leo Strauss, como lo de las “armas de destrucción masiva”. Los contactos de los “straussianos” funcionaron a la perfección. Richard PerlePaul Wolfowitz promovieron al ‎almirante Arthur Cebrowski que estaría a las órdenes de Donald Rumsfeld (actualmente fallecido). Se impuso la llamada “Doctrina Rumsfeld-Cebrowski”. 

Esencialmente esta doctrina se resume en los siguiente: 1) Estados Unidos necesita garantizar recursos baratos de países en vías de desarrollo; 2) hoy en día las guerras convencionales coloniales de conquistar y dominar totalmente la administración de un país son prácticamente imposibles (o muy caras); 3) de ahí que los conflictos bélicos deben prolongarse en una “guerra sin fin”[16]que deje “Estados fallidos” (véase Libia); 4) por lo cual Estados Unidos ya no trataría de ganar guerras sino sólo las ‎iniciaría (incluso indirectamente a través del Isis) para prolongarlas por el mayor tiempo posible (véase Afganistán, Irak o Siria); 5) Sin un Estado en condiciones con el que negociar, la extracción de recursos es mucho más fácil extraer los recursos. En este enlace (AQUÍ), podemos encontrar la relación de todos los neocons implicados en negocios petrolíferos y que han pasado por los altos cargos de la administración pública norteamericana, especialmente en materia de Defensa. 

Los fracasos finales en estos conflictos, han llevado a los “neocons straussianos” a replantearse estrategias para mantener la inestabilidad mundial. Sólo desde esta perspectiva, podremos entender la actual guerra en Ucrania.

Javier Barraycoa

Publicado en Posmodernia

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Respecto al proselitismo que ensalza a RAMIRO DE MAEZTU

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Artículo de Ernesto Ladrón de Guevara comentando un valioso libro sobre Ramiro de Maeztu.

https://elcorreodeespana.com/amp/libros/152276184/Un-hispanista-y-humanista-olvidado-por-las-castas-de-la-modificacion-cognitiva-Ramiro-de-Maeztu-Por-Ernesto-Ladron-de-Guevara.html

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Los intereses de los Biden en Ucrania (2) Artículo de nuestro presidente.

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Aclarando la geopolítica, una conferencia de nuestro presidente.

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El padre Cantera… «El verdadero drama de la Hispanidad se produce a partir del proceso de independencia

https://elcorreodeespana.com/hispanidad-y-geopolitica/526020454/P-Cantera-El-verdadero-drama-de-Hispanoamerica-se-produce-a-partir-del-proceso-de-independencia-Por-Javier-Navascues.html

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Barraycoa habla

Javier Barraycoa: “El nacionalismo ha escupido sobre nuestros mártires”

Javier Barraycoa se ha destacado en los últimos años por la lucha cultural y cívica contra el nacionalismo. Nunca ha negado su formación tradicionalista que le ha orientado en su vida pública y como escritor. Ahora ha encabezado el profundo descontento que ha provocado en muchos catalanes la infame retirada del Monumento al Tercio de Requetés de Nª Sª de Montserrat. Se ha iniciado una campaña de recogida de firmas AQUÍ y los catalanes de bien están dispuestos a emprender acciones contra la terrible ofensa a la Cataluña hispana.

¿Se esperaban que fueran capaces de hacer desaparecer una imagen tan simbólica para el tradicionalismo catalán?

Salvo ciertos ataques independentistas, el monumento siempre había sido respetado. Fue en 2018 cuando Manuel Iceta puso en marcha el epíteto de “El Valle de los Caídos catalán”. Todo ello coincidía con la exhumación-profanación del General Franco del Valle de los Caídos. El PSC realizó una propuesta en el Parlamento de Cataluña de desmantelar el Mausoleo y fue votada a favor, incluso por el grupo parlamentario de Ciudadanos. Una vergüenza. Entonces empezamos a temer realmente por el monumento.

¿Por qué odian tanto a un monumento que representa el heroísmo? ¿saben realmente qué significa?


El Mausoleo recoge los huesos de 200 requetés catalanes, de los 319 que murieron en una de las unidades de voluntarios del bando nacional más castigada. Los Requetés del Tercio de Montserrat eran catalanes de pura cepa y prometieron entregar la bandera del Tercio a la “Moreneta” si se ganaba la Guerra y se restauraba el culto católico. Y así lo hicieron. Devotísimos de la Virgen de Montserrat, sus restos debían reposar a los pies de la Virgen, como así se cristalizó con la erección del Mausoleo en 1961. Toda esta realidad, catalanes de pura cepa luchando por España en el bando nacional, rompe el relato nacionalista; por eso les repudia la mera existencia del Tercio y desean borrar su memoria. El nacionalismo con esta profanación ha escupido sobre nuestros mártires y, por ende, a todos los catalanes de bien.

¿Cuál ha sido el papel de la Abadía en este asunto?

El actual Abat es un entusiasta separatista. Quizá el Abat no recuerde que la Hermandad del Tercio, en 1961, entregó la llave del Mausoleo al Abat Escarré (ese que pasó de ser entusiasta franquista a igualmente entusiasta antifranquista) y este prometió que la Comunidad benedictina custodiaría perpetuamente a los restos de los requetés catalanes. Hoy la Abadía de Montserrat es un sepulcro blanqueado. Lamento decir estas palabras tan fuertes, pero ya es hora de hablar claro. Lo que ocurre en esa Abadía de puertas adentro es terrible y no entraremos en detalles, pero la connivencia en esta profanación no tiene perdón de Dios. ¿Acaso han olvidado a los 23 monjes de Montserrat mártires asesinados entre 1936-39? Una comunidad que olvida a sus mártires está condenada a la muerte espiritual. Aquellos requetés catalanes dieron sus vidas por Dios y la restauración de su Iglesia en Cataluña, masacrada por culpa del “falso mártir” Companys. Esto es análogo al olvido premeditado de los eclesiásticos catalanistas de nuestro obispo mártir Manuel Irurita. Una iglesia que oculta el martirio de su obispo, está condenada a la sequedad espiritual.

¿Estamos ante una política de hechos consumados?

Humanamente sí. Creemos que la restauración de la escultura a su lugar público será casi imposible. Pero muchos consideramos que se ha cruzado una línea roja. Muchos creen que el tradicionalismo y el carlismo catalán no existe, pero están muy equivocados y pronto lo vamos a demostrar. Han tocado además el alma de la verdadera Cataluña, mejor dicho la han desgarrado. Los requetés catalanes representaban a aquella Cataluña y España que lucharon contra las revoluciones liberales y anticatólicas del siglo XIX. El objetivo del nacionalismo es acabar con Cataluña para sustituirla por una entelequia revolucionaria, nihilista y aniquiladora de nuestra tradición hispana. Pero mientras sigamos en pie unos cuantos fieles a nuestros mayores, a nuestros mártires y a su sangre demarrada, no permitiremos que esos renegados lo consigan.

¿Quiere decir algo más a nuestros lectores?

Sí, que piensen que en Cataluña se está germinando un mal separatista que puede destruir España. Pero ese mal anida de muchas otras formas en nuestras regiones, en las que aparentemente no les ha llegado el nacionalismo; pero que si no reaccionamos todos, la Patria morirá. De Cataluña puede venir lo peor, pero también lo mejor. No os olvidéis de nosotros, nuestra lucha y sacrificio es por toda España. No nos confiemos en los gobiernos centrales, nos traicionarán siempre. Hemos de levantar España de abajo a arriba. Lo que los buenos españoles no hagamos, no lo hará nadie por nosotros. Por eso, esta profanación marca un punto de inflexión. Se ha acabado aguantar tantas ofensas e infamias. Nuestra dignidad no nos permite seguir callando ante la ignominia nacionalista clerical y política.

Javier Navascués

Publicado en El Correo de España

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Un buen análisis de carácter económico de nuestro presidente, Sr. Barraycoa

Lo material y lo espiritual: o la quiebra de la economía mundial

sinnombre / hace 6 horas

La relación entre lo espiritual y lo material, en el campo económico, ha propiciado siempre apasionantes obras del intelecto como la Ética protestante y el espíritu del capitalismo de Max Weber, contestada hercúleamente por El burgués de Wener Sombart. Aunque con planteamientos diferentes, ambos pensadores se centraban en si la aparición del capitalismo se debía al protestantismo o al espíritu corporativo medieval y la teología escolástica. Independientemente de las conclusiones, la tesis de fondo era que el espíritu modelaba lo material, el alma al cuerpo y la cosmovisión a la economía. 

Pero el liberalismo, en sus teóricos más economicistas, propagaron por el contrario la idea de que el espíritu y las virtudes cristianas ponían en riesgo la economía. Para él, sólo el egoísmo personal y el materialismo podían ser los sustentos de una economía productiva. Esta es la descarnada tesis del holandés Bernard Mandeville en su célebre Fábula de las abejas (1704), uno de los precursores -en boca de Hayeck– del liberalismo económico. Bernard Mandeville en el subtítulo de su obra –“vicios privados, públicos beneficios”- deja clara su tesis: los vicios particulares son los promotores de la economía. Si todos atendemos a nuestras pasiones inmoderadas y desatendemos a las virtudes, ello llevará a que el esfuerzo por enriquecernos para satisfacer nuestros placeres active la máquina económica. Por eso, enuncia la frase: “Fraude, lujo y orgullo deben vivir”.

Hay que denunciar que el llamado liberalismo -el teórico impulsor de la desarticulación del intervencionismo del Estado-, siempre ha defendido una forma de estatismo oculta llamada “Estado de bienestar”. 

Mandeville, ilustra en su fábula que pasaría si la colmena de las abejas (o la sociedad de los hombres) se volviera honrada y virtuosa: “El amor exclusivo al bien se apoderó de los corazones, de donde se siguió muy pronto la ruina de toda la colmena. Como se eliminaron los excesos, desaparecieron las enfermedades y no se necesitaron más médicos. Como se acabaron las disputas, no hubo más procesos y, de esta forma, no se necesitaron ya abogados ni jueces. Las abejas, que se volvieron económicas y moderadas, no gastaron ya nada: no más lujos, no más arte, no más comercio. La desolación, en definitiva, fue general. La conclusión parece inequívoca: Dejad, pues, de quejaros: sólo los tontos se esfuerzan por hacer de un gran panal un panal honrado“.

La versión menos cruda de esta propuesta, pero igualmente perniciosa es la de Adam Smith, cuando enuncia en su Teoría de los sentimientos morales (1759) la teoría de la “mano invisible”. Para él, la economía estaría dirigida como por una mano invisible que convertiría el egoísmo de los ricos en un bien para toda la comunidad. Y lo expresa de este modo: “Los ricos (…) consumen apenas más que los pobres, y a pesar de su natural egoísmo y avaricia, aunque solo buscan su propia conveniencia, aunque el único fin que se proponen es la satisfacción de sus propios vanos e insaciables deseos, comparten con los pobres el fruto de todos sus progresos. Son conducidos por una mano invisible a realizar casi la misma distribución de las cosas necesarias para la vida que habría tenido lugar si la tierra hubiera estado repartida en porciones iguales entre todos sus habitantes”.

El escocés Adam Smith, sin lugar a dudas, recogía el famosos principio enunciado por el francés ilustrado Vincent de Gournay, contra el intervencionismo del gobierno en la economía: “Laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même” (Dejad hacer y dejad pasar, el mundo va solo). No entraremos en disquisiciones académicas sobre estos autores, que a nada llevan, sino que simplemente negaremos la mayor. El vicio y el interés económico individual y desaforado sólo puede traer males a la economía y por ende a las sociedades. Por otro lado hay que denunciar que el llamado liberalismo -el teórico impulsor de la desarticulación del intervencionismo del Estado-, siempre ha defendido una forma de estatismo oculta llamada “Estado de bienestar”. 

El liberalismo económico siempre ha mentido sobre su carácter antiestatalista. Y mientras que autores como Rousseau defendía el hombre bueno por naturaleza, también defendían la teoría de un totalitario contrato social que debía arrebatarnos la libertad individual en detrimento de la colectiva. Igualmente Kant en su Idea para una historia universal en clave cosmopolita, juega con nosotros al proponer la paradoja de que el orden social es fruto de la insociabilidad humana. O el austero protestante francés, François Guizot, uno de los pergeñadores del estado liberal francés decimonónico, clamaba a la ciudadanía su famoso “enriqueceos”, para asentar a Francia nuevamente como una potencia mundial.

El endeudamiento podría considerarse, en términos poéticos, como un adelanto en el  tiempo de una riqueza o realidad que aún no existe. Y si algo nos ha enseñado la historia es que cada vez que las ideologías atentan contra la realidad, la realidad queda destruida o malparada.

Esta previa filosófica es para entender que las tesis Mandeville, Adam Smith, la Ilustración, el liberalismo y el neoliberalismo son totalmente erróneas. El llamado a un individualismo egoísta como un bien para la sociedad; a un afán de enriquecimiento como garantía de la subsistencia del Estado de Bienestar y el progreso; o la crítica contra la austeridad y la condena cristiana de la usura como condición del funcionamiento del capitalismo, es erróneo y así las cifras lo demuestran. Como afirmaba Daniel Bell, en su magnífica obra titulada Las contradicciones culturales del capitalismoel capitalismo había pasado de desarrollarse en base al ahorro, a sostenerse en la deuda y el crédito. El paradójico y perverso juego del capitalismo que estimula deseos que los individuos no pueden pagarse, se resuelve con el crédito y la misteriosa aparición de un dinero que no se corresponde a la riqueza producida. 

El endeudamiento podría considerarse, en términos poéticos, como un adelanto en el  tiempo de una riqueza o realidad que aún no existe. Y si algo nos ha enseñado la historia es que cada vez que las ideologías atentan contra la realidad, la realidad queda destruida o malparada. La gravedad a que nos ha llevado, llamémosla por su nombre, la estafa del liberalismo, nos la proporcionan estos datos. Si calculamos la deuda mundial -tanto pública como privada- es de 200 billones de euros. Esta es la cantidad que, por decirlo de alguna forma, el mundo se debe a sí mismo. O mejor dicho que la mayoría de personas e instituciones deben a los poderes económicos supranacionales. 

En 1970, la deuda del planeta representaba el 100% del PIB mundial. Este año, 2021, representa el 256% (esto es, el mundo ha gastado más de lo que debería producir en los próximos dos años y medio). Es como si una familia que ingresara 50.000 euros al año, debiera 150.000 y fuera incapaz de ahorrar y devolverlos. O peor aún que su deuda se fuera incrementando un 28% cada año. Esto es lo que está ocurriendo actualmente a nivel mundial. Tan solo el año pasado, el incremento de la deuda fue de 28 puntos de PIB mundial. En España, la deuda pública en 2020 se disparó en 24,5 puntos de PIB. Hoy representa el 122,1% del PIB. 

Paradójicamente, esta deuda no se debe, como antaño, a los países en vías de desarrollo sino que afecta a los países más ricos e industrializados. En los países ricos, la deuda pública se ha disparado hasta niveles desconocidos. En la última crisis financiera, en 2007, el endeudamiento público equivalía al 70% del PIB, pero en 2020 ya ha alcanzado el 124%. También la deuda privada —familia y empresas— ha crecido. Ha pasado del 164% del PIB al 178% en igual periodo.

Tanto los regímenes liberal-capitalistas, como el modelo comunista-capitalista de China, están tocados por la deuda pública. En los años 70, la deuda pública de China era irrelevante, como su propia economía. En 2020, su deuda pública ha alcanzado la apabullante cantidad de 28 billones de dólares y representó, por sí misma, el 26% del aumento de la deuda mundial. El mito de China como la locomotora de la economía mundial pronto se hundirá. El endeudamiento de las empresas chinas supone ya el 160% del PIB. A ello se suman no sólo los efectos mundiales de la pandemia, los problemas de suministros y, de forma casi invisible pero imparable, un drama de envejecimiento poblacional que colapsará al gigante asiático antes de 50 años.

Volviendo a la filosofía liberal anteriormente expuesta, recordemos sus dos falsedades: 1) que el vicio y afán de lucro va bien para la economía y 2) que la libertad individualista exige un estado mínimo. No, la realidad es testadura. Sólo gracias a potentes Estados nacionales y los agentes supranacionales financieros, es cómo se ha incentivado el consumo desmesurado (causante del endeudamiento). Sin el Estado moderno no habría ilusión de individualismo, que en el fondo es un esclavismo para sustentar el propio sistema. Igualmente, el Estado de Bienestar en insostenible porque pretende que las sociedades alcancen un estado de riqueza material, de seguridad y de impunidad contra la adversidad imposibles de alcanzar. Por eso se endeudan constantemente para mantener una ficción de paraíso que se convertirá mas temprano que tarde en un infierno. 

Pronto descubriremos que creíamos ser ricos cuando en realidad nos estaban empobreciendo. Añoraremos la austeridad y capacidad de ahorro de nuestros abuelos que permitió que la sociedad prosperara

Esta “filosofada” que acabamos de describir, se concreta en lo siguiente: el sistema económico mundial se ha mantenido artificialmente en las últimas décadas gracias a los bajos tipos de interés de los bancos centrales. Ello ha permitido endeudarse tanto a las administraciones públicas, como a las empresas o a las familias. Para que el “mito del progreso” económico siga siendo creíble, se ha llegado al absurdo de préstamos con tipos de interés negativos. Por ejemplo, España se ha financiado durante 2021 con tipos negativos, como las enormes compras de activos que han hecho los bancos centrales aprovechando la existencia de unos mercados financieros expertos en crear las ficciones económicas. 

Pero la ficción se acaba. El indeseable enemigo del capitalismo financiero, la inflación, ha reaparecido con una fuerza inusitada al estilo de las olas del coronavirus. La riqueza productiva no puede seguir las exigencias de pago de deuda a las instituciones financieras supranacionales, como el Banco Central Europeo. Antes que China, los países europeos sufrirán el drama de un sistema de pensiones insostenibles. La Unión Europea anuncia que en breve dejará de comprar deuda de los estados europeos a interés 0%. Pronto descubriremos que creíamos ser ricos cuando en realidad nos estaban empobreciendo. Añoraremos la austeridad y capacidad de ahorro de nuestros abuelos que permitió que la sociedad prosperara. Y a los pocos que se les caiga la venda de los ojos, se les revelará que el vicio y los egoísmos y deseos desordenados llevan a la pobreza, por mucho que Mandeville fabulara con sus abejas. Y es que lo espiritual es lo que debe regir lo material, para que lo material no destruya la realidad.

Javier Barraycoa, publicado en Posmodernia